Conocer nuestra sombra es la mejor manera de conocernos a nosotros mismos.

La sombra, esa parte de nosotros que no vemos, es la que nos maneja.

Es esa parte oscura que no queremos reconocer en nosotros mismos, porque no nos gusta ser así y lo rechazamos.

Y cuanto más la rechazamos, más estamos en sus manos.

Es cuando la miramos de frente cuando pierde su poder. Al verla, la iluminamos y deja de ser un fantasma.

Y ya no le tenemos miedo.

Cuando hacemos tapping mientras la observamos, primero la vemos claramente, y luego la decimos adiós.

Por ejemplo, durante una sesión con tapping podemos ver que en una situación concreta hemos actuado de forma interesada (algo que nunca habíamos querido contemplar), permitiéndonos mirar cara a cara ese aspecto de nosotros que no queremos reconocer.

El golpeteo en los puntos de acupuntura permitirá equilibrar la energía y mirar esa situación desde otro punto de vista. Nos hará comprender nuestro porqué profundo al actuar así, pasando quizá de sentirlo como una actuación interesada (en negativo) a una actuación que nos protegía (en positivo) en ese momento.

Y los más importante, nos permite elegir como queremos actuar en el futuro, porque nuestro sistema energético estará equilibrado en ese aspecto.

Mercedes Bartolomé